Agentes de voz para restaurantes
Tú, la cocina. Nosotros, el teléfono.
Kanvia contesta las llamadas de tu restaurante, toma el pedido completo y lo manda a cocina escrito. A cualquier hora, sin que nadie tenga que soltar lo que está haciendo.
Número desconocido
Llamada entrante
Kanvia
Döner Almendral, buenas noches. ¿Es para recoger o a domicilio?
Cliente
A domicilio. Un dürüm mixto sin cebolla y unas patatas.
Kanvia
Dürüm mixto sin cebolla y patatas fritas. ¿Algo más?
Cliente
Un agua. Calle Álamos 45, tercero B.
Kanvia
Apuntado. ¿A nombre de quién se lo dejo?
Suena a alguien que se sabe tu carta.
Al descolgar avisa de que es un asistente. A partir de ahí habla como habla tu mostrador: confirma cada dato, resuelve dudas de la carta y cierra el pedido.
«El dürüm lleva ternera, lechuga, tomate y salsa de yogur. ¿Te lo preparo?»
«Esa calle nos pilla fuera de la zona de reparto, pero puedes recogerlo en quince minutos.»
«Apuntado sin cebolla. ¿Algo de beber para acompañar?»
Tres pasos. Ninguno es tuyo.
Desvías el teléfono
Le pides a tu operador un desvío al número que te damos. Es el único trámite y se hace en cinco minutos.
Kanvia contesta
Al primer tono. Conoce tu carta, tus precios, tu zona de reparto, tu pedido mínimo y tus horarios.
El pedido llega
Por correo, por WhatsApp o impreso en cocina. Y puedes escuchar cualquier llamada cuando quieras.
Mientras tanto, en la cocina todo sigue igual. La única diferencia es que el teléfono deja de sonar encima de la mesa de pase.


Todo esto, desde el primer día.
Pedidos completos
A domicilio y para recoger, con dirección, piso y teléfono de contacto.
Tu carta entera
Responde qué lleva cada plato y dice claro lo que no tenéis.
Cambios sobre la marcha
«Sin cebolla», «quítame la bebida», «mejor de ternera».
Tus reglas
Pedido mínimo, zona de reparto, gastos de envío, horarios y tiempos.
Paso a una persona
Si el cliente lo pide, o hay una alergia grave, transfiere la llamada.
Veinticuatro horas
Todos los días del año. No libra, no se pone malo y no se va a otro sitio.
Lo que Kanvia no hace.
Preferimos decirlo antes de que lo preguntes en la demo.
No sustituye a tu equipo
Les quita el teléfono de encima para que estén en la cocina y en la barra.
No inventa platos
Solo existe lo que está en tu carta. Lo que no tienes, lo dice y ofrece lo más parecido.
No cierra a ciegas
Repite el pedido entero antes de colgar. Y si no entiende algo, pregunta en vez de suponer.
No se hace pasar por una persona
Si el cliente pregunta, dice que es el asistente automático del restaurante.
«No pierdes clientes por el precio. Los pierdes porque nadie coge el teléfono.»
Las dudas de siempre, contestadas.
Repite el pedido entero antes de colgar, así que el cliente lo corrige en el momento. Y todas las llamadas quedan grabadas: si algo sale mal, se escucha y se ve exactamente qué pasó. Con un cuaderno y un boli eso no lo tienes.
No. El pedido te llega por correo, por WhatsApp o impreso en la cocina, lo que prefieras. No tocamos tu sistema ni instalamos nada en el local.
Una tarde. Cargamos tu carta, tus horarios y tu zona de reparto, hacemos unas llamadas de prueba juntos y ya está atendiendo. El único trámite por tu parte es pedirle el desvío a tu operador.
Le pasa la llamada. Y también lo hace por su cuenta si detecta una alergia grave o algo que no está claro en la carta. No insiste ni le da largas.
Sí, y conoce los nombres de tu carta: dürüm, campero, ayran, lo que sea. Si algo no lo entiende, pide que se lo repitan como haría cualquiera. Lo que no hace nunca es suponer.
Te avisamos antes de llegar al límite y lo ajustamos. Nunca se corta el servicio de golpe ni aparece un cargo que no esperabas.
¿Tienes otra duda? Escríbenos por WhatsApp y te la contestamos hoy.
De la primera llamada a estar funcionando.
Sin obras, sin instalar nada y sin que tu equipo tenga que aprender a usar nada nuevo.
Día 1
Hablamos
Veinte minutos, por teléfono o en tu local. Nos cuentas cómo os entran ahora los pedidos y nos pasas tu carta. Nada más.
Día 2
Lo montamos
Cargamos tus platos, tus precios, tus horarios, tu zona de reparto y tu pedido mínimo. Lo hacemos nosotros. Tú sigues con lo tuyo.
Día 3
Lo probamos juntos
Llamas tú, llama tu encargado, llama quien quieras. Escuchamos las grabaciones y afinamos lo que chirríe. Aquí es donde se ajusta el tono.
Día 4
Desvías el teléfono
Le pides a tu operador que desvíe las llamadas al número que te damos. Cinco minutos y es lo único que tienes que hacer tú.
Día 5
Ya está atendiendo
Los pedidos empiezan a llegar a cocina. Puedes escuchar cualquier llamada cuando quieras, desde el móvil.
Día 15
Decides
Se acaba la prueba. Si te sirve, seguimos. Si no, lo dejas ahí y ya está. Sin permanencia y sin llamadas de nadie intentando convencerte.
Empezar ahoraTe lo enseñamos en tu local.
Cuéntanos cómo os entran los pedidos ahora y te decimos en dos minutos si Kanvia te encaja. Si no te encaja, también te lo decimos.
Si te resulta más cómodo, mándanos un audio por WhatsApp contándonos cómo trabajáis y te contestamos con la demo ya montada para tu carta.
Sin compromiso · Te contestamos el mismo día